Audi apunta a las sinergias con la gama de Seat para adjudicar el A1 a la planta de Barcelona

INGOLSTADT (ALEMANIA), 9 Mar. (EUROPA PRESS) –

   El miembro del consejo de administración de Audi con responsabilidad sobre Ventas y Marketing, Dietmar Voggenreiter, ha asegurado que la compañía decidió fabricar la próxima generación del A1 en la factoría de Seat en Martorell (Barcelona) por la gran cantidad de sinergias que existían entre la familia de productos de la firma española y este modelo.

   En un encuentro con la prensa española, el directivo destacó que en la compañía de los cuatro aros están “muy satisfechos” con la elección de la factoría catalana como sede para la fabricación de la siguiente generación de este vehículo, donde se ensambla en la actualidad el todocamino Q3 con una calidad “óptima”.

   Así, apuntó que la decisión de trasladar la producción del Q3 a Hungría no ha sido en contra de España, sino todo lo contrario, ya que se le ha adjudicado el A1 a Martorell por el alto grado de satisfacción con la implantación industrial del modelo Q3 en dicha instalación.

   En relación con la posibilidad de aprobar la producción de otro vehículo de la marca Audi en la planta de Seat, Voggenreiter subrayó que la compañía no tiene en mente nada al respecto y añadió que no existe ninguna decisión en este sentido.

   No obstante, señaló que la corporación automovilística española, también perteneciente al grupo Volkswagen, acaba de presentar nuevos productos, por lo que cuenta con la confianza del consorcio, ya que en ella se están realizando grandes inversiones.

“EN EL BUEN CAMINO” HACIA LOS DOS MILLONES.

   Por otro lado, el máximo responsable de Ventas y Marketing de la marca con sede en Ingolstadt aseguró que su empresa se encuentra “en el buen camino” para lograr su objetivo de superar la barrera de los dos millones de unidades vendidas en todo el mundo en un año para 2020, así como de convertirse en líder del segmento premium.

   Voggenreiter recordó que el primero de sus objetivos era alcanzar unas entregas mundiales de 1,5 millones de unidades en 2015 y resaltó que superaron con creces las expectativas, con 300.000 unidades más. La firma cerró el año pasado con unas matriculaciones mundiales de 1,8 millones de unidades, un 3,6% más.

   En esta línea, afirmó que la compañía no cree que haya peligro en lograr su meta de ser líder del segmento premium, ya que en 2015 mejoraron casi un 4% sus entregas mundiales, a pesar de contar con una gama no demasiado renovado. Al mismo tiempo, resaltó que nuevos modelos como el Q5 o el Q2 actuarán como “viento de popa” para impulsar las entregas de Audi en el corto plazo.

   Por otra parte, resaltó que la llegada del nuevo Q2, presentado en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra, permitirá a la marca introducirse en un nuevo segmento de mercado, como parte de su ofensiva de lanzamiento de productos. Además, aseguró que no será el último todocamino que pondrá a la venta, ya que próximamente presentará el Q8, para su comercialización en todo el mundo.

   El directivo aseguró, por otro lado, que la compañía no ha experimentado una reducción de sus ventas con motivo del caso del software que alteraba las emisiones de algunos motores diésel y afirmó que, en Europa, los clientes están muy contentos con sus vehículos, por lo que resaltó que están recibiendo “un buen feedback”.

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